Guía completa

Seguir el libro, no inventar un plan propio

Cada fabricante define su propio plan de mantenimiento: qué se cambia, cada cuántos kilómetros y con qué especificación de aceite. Nuestro trabajo es aplicarlo tal cual está escrito para tu modelo concreto, no un calendario genérico que sirva para cualquier coche. Antes de abrir el capó consultamos el plan según año, motor y kilometraje, y solo entonces empezamos.

Lo que se revisa siempre, aunque no toque cambiarlo

Además de aceite y filtros, en cada revisión completa se comprueba el estado de frenos, neumáticos, amortiguación, luces, batería y niveles de líquidos. No se sustituye nada por sistema — si algo está dentro de su vida útil, se anota y se deja. Lo que sí se entrega siempre es un informe por escrito de lo revisado, para que sepas exactamente en qué punto está tu coche.

Por qué el aceite correcto importa más de lo que parece

Montar un aceite con viscosidad correcta pero especificación equivocada puede saturar el filtro de partículas o dejar residuos en el catalizador con el tiempo. Cada motor pide una norma concreta (ACEA, API o del propio fabricante) y la respetamos siempre, aunque cueste un poco más que un aceite genérico de garrafa.

Garantía sin perder cobertura de fábrica

Si tu coche todavía está en garantía de fabricante, hacer la revisión aquí no la anula: la normativa europea lo ampara siempre que se use repuesto homologado y se respete el plan. Sellamos el libro de mantenimiento en cada visita para que quede constancia.