Guía completa
Un fusible fundido es un síntoma
Cuando un fusible salta, casi siempre hay una razón detrás: un cortocircuito en el circuito que protege, un componente que consume más de lo normal o cableado deteriorado por rozamiento o humedad. Sustituirlo sin buscar la causa suele significar que vuelve a fundirse a los pocos minutos, o peor, que el problema real —un cable pelado, por ejemplo— siga sin resolverse.
Por qué nunca se pone un fusible de más amperaje
Es una tentación cuando un fusible salta repetidamente, pero es peligroso: el fusible existe para proteger el cableado de una sobrecarga, y ponerle uno de mayor capacidad permite que pase más corriente de la que ese cable está diseñado para soportar. En el peor de los casos, eso puede acabar en un principio de incendio.
Cómo se localiza un cortocircuito
Con el esquema eléctrico del modelo concreto se sigue el circuito afectado paso a paso, midiendo continuidad y consumo en cada tramo hasta encontrar el punto exacto del fallo. Algunos se localizan en minutos; otros, especialmente si están escondidos dentro de un mazo de cables, requieren más tiempo de seguimiento metódico.